Posteado por: Perico | 16 noviembre 2013

Otoño Caliente

El tiempo llevaba unos días “haciendo el tonto” pero parece que hoy, casi que de repente, parece que marca un cambio. Cambio que bienvenido es y más con la falta de agua que hay. Espero que este cambio no sólo se lleve el calor sino las conversaciones de ascensor fuera y dentro de él como… “en noviembre que estamos macho y qué calor que hace”… Y a veces me dan ganas de contestar… ¿y todavía no te has preguntado por qué? La realidad es que decido guardar el silencio y no perder mi tiempo en contestaciones que considero estúpidas. Desde aquí propongo desenpolvar la pregunta “por qué ” y dejar en su sitio la respuesta “para qué” o en su defecto “paqué”. Aunque la verdad, quizás, desenpolvar la pregunta “por qué” quizás sea como abrir la caja de Pandora porque detrás de esa pregunta vendrá un pensamiento que debería materializarse en una acción. Ante la acción, muy probablemente, aparezcan los miedos camuflados y nos digan “¿eso paqué?, déjate de chorradas que si no lo haces tú lo hará otro”. O quizás nos digan esto otro… “déjate de historias que más vale malo conocido que bueno por conocer”. Un hurra por el refranero español y la sabiduría del colectivo…

Y después de la carta de presentación, un mensaje más que se lanza al espacio interestelar… Colectivo, aquí Tierra ¿Alguien me recibe?

Gracias por tu inspiración César

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Posteado por: Perico | 27 octubre 2013

De la Vida a la Muerte Tan Sólo Hay Un Pasillo

Recientemente apareció esto por mi Facebook, no recuerdo si estaba en mi muro o en la página de inicio. Como muchos otros vídeos, lo dejo aquí colgado para invitar a la reflexión sobre el consumo de carne… y especialmente carne estabulada.


Desconozco si algún día podremos llegar a firmes conclusiones sobre si el resto de seres vivos con los que compartimos el planeta tienen eso que los humanos conocemos como emociones. Yo por el momento lo dudo bastante partiendo de la enorme complejidad del funcionamiento de un cerebro y porque, como muchas otras veces he dicho, nosotros formamos parte del sistema, no somos observadores externos y no sé hasta qué punto nuestra “vara de medir ” puede entenderse como objetiva.

Por otro lado no sé tampoco hasta qué punto seremos capaces de dejar de lado esa capacidad de instrumentalizar otras formas de vida apoyándonos, entre otros puntos, en que las cosas siempre se han hecho así o que los “bichos” no sienten, algo que nos hace permanecer en la línea de confort, al menos a aquellos que podrían etiquetarse como carnívoros o toricidas.

En cualquier caso vuelvo a lo de siempre: con una población humana que no para de crecer, el convertir en algo diario y habitual el consumo de carne es insostenible, es decir, no hay pastel para todos. Creo que en un buen número de casos, cuestiones morales aparte, es bastante más recomendable aparcar el plato de carne que el coche. Y para muestra… un botón: vegetarianismo y veganismo, argumentos éticos y ecológicos.

Posteado por: Perico | 29 septiembre 2013

Déjame Que Te Cuente Un Cuento

A veces me cuesta entender esa capacidad nuestra humana de medirlo todo teniendo como referencia a nosotros mismos, nunca lo he entendido, la verdad, y más cuando te cuentan en las clases de física que, cuando uno estudia un sistema, debe tener bien claro si el que está “midiendo” está dentro, o fuera, a efectos de interpretar los resultados alcanzados. Quizás, como dicen algunos autores, la razón estribe en esa visión religiosa antropocéntrica en la que Dios ha hecho todo por y para el hombre, donde todo son meros objetos y herramientas a disposición de algo, que según ello mismo, se define como creado a igualdad y semejanza de ese Dios que lo ha creado. Algo así como sacarse de la manga aquello de yo soy Rey porque esos son los designios de Dios. Como dicen en mi pueblo ¡Con dos cojones!

Actualmente me encuentro leyendo un libro del que os voy a dejar un extracto. Se trata de un cuento de Stanislaw Lem donde se sintetiza la obsesión del ser humano por afirmarse a sí mismo, no sólo como superior a los demás seres vivos sino de incluso de origen radicalmente distinto a cualquier otra forma de vida; la obsesión por afirmar que en nada es comparable a ninguna otra especie animal y que la singularidad de sus capacidades, de su alma, de su origen divino, lo colocan al otro lado de un abismo infranqueable. Como bien adelantó el filósofo Immanuel Kant en su momento: la inmoralidad comienza precisamente cuando alguien se quiere a sí mismo como la excepción.

 

Erase una vez, en un lejano futuro, el ser humano domina los viajes interestelares y descubre que en el universo hay miles de planetas poblados por los seres más diversos, muchos de ellos de una gran inteligencia. La mayoría de estas especies se han aliado en una suerte de ONU, la Organización de los Planetas Unidos, y un buen día invitan a un ser humano a una sesión de la asamblea para decidir si incorporan a la humanidad a este organismo.Un representante de la organización pregunta al terráqueo: “¿en qué creen los humanos?”, y éste, delante de miles de especies distintas, le responde: “creemos que el ser humano es la medida de todas las cosas”. No le hace falta decir nada más. Los miembros de la asamblea se dan cuenta, de inmediato, de que una vez más les ha caído otra especie que también se cree que Dios los hizo a su imagen y semejanza, que poseen un alma inmortal que los demás no tienen, etc. Un científico de otro planeta lamenta tener que decepcionar al humano respecto a su origen y su importancia. En realidad, explica, los humanos no son creación divina. Lo que sucedió fue que un par de inidividuos de una lejana galaxia estaban realizando un viaje interestelar y tenían los contenedores de basura orgánica llenos. Casualmente, pasaban entonces junto a un planeta deshabitado, así que vaciaron en él sus contenedores de basura.Uno de los pilotos, resfriado, estornudó sobre los desperdicios. Estos restos de basura y ese estornudo fueron el origen de la vida en la Tierra. También le revela que según la clasificación galáctica de las especies, el nombre científico de la especie humana no es Homo Sapiens, sino Cadaverófilo Furioso, por el modo en que destruye la vida que hay en su propio planeta.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Espero que os haya gustado y que la vida os sonría.

 

P.D. La información, a pesar de algo de cosecha propia, la he extraído del libro “Razonar y Actuar en Defensa de los Animales”, un bonito regalo que ya me hicieron hace un tiempo.

Posteado por: Perico | 17 agosto 2013

Un Dos Tres Responda Otra Vez…

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M. ¡Mercadona buenas tardes!
P. Hola buenas tardes, llamaba para hacer una pregunta sobre el aceite de palma que tienen algunos de sus productos [silencio…..]
M. ¿Perdón? ¿Me podría repetir por favor?….
P. Hola, sí, que digo que le llamaba para saber si Mercadona tiene alguna política medioambiental en cuanto al aceite de palma que contienen algunos de sus productos. Tengo la tarjeta de cliente y cada vez me resulta más difícil elegir determinado tipo de productos dado que cada vez son más aquellos que contienen dicho aceite. Me consta que la empresa tiene una política establecida en cuanto a productos transgénicos y experimentación con animales, por eso me gustaría saber si existe algo parecido con el aceite de palma ya que me preocupa bastante la enorme deforestación que se está provocando para poducirlo….
M. [silencio………………………..] Un momento por favor, no cuelgue que lo voy a consultar con mis supervisores…
P. De acuerdo, no hay problema, espero.
M. [silencio………………………………………………………………………] Hola de nuevo, sí mire, he hablado con mis supervisores y nadie me puede decir nada al respecto. Dígame sus datos y pasaré nota a los responsables de departamento.
P. Sí, mi nombre es Perico y mi apellido el de los Palotes. Aparte de tomar nota de mis datos les agradecería que me llamasen y, si pueden, que me proporcionasen un documento al respecto. Gracias.
M. Sí no se precocupe. Muchas gracias por su llamada. Buenas tardes.
P. Hasta luego, buenas tardes.

Y hasta el día de hoy nunca más se supo…

Os dejo un par de fotos para que sepáis dónde comprobar si hay aceite de palma en lo que estais comprando….

Cuidadín con el término aceite vegetal...

Cuidadín con el término grasa/aceite vegetal…

En un bote de margarina...

En un bote de margarina…

También tenéis tres vídeos uno de los cuales ya colgué, hace como un lustro, en el antiguo blog (5 años después seguimos ¿igual, mejor o peor?)

El Jabón Dove y el Aceite de Palma

Greenpeace y Nestlé Enfrentados

El Problema del Aceite de Palma

Una historia al respecto que ya hace un tiempo conté: una de indios.

Y esto no es ciencia-ficción, esto es tan cierto como la vida misma hasta el punto de que hay gente que da su vida por defender la Vida. Y no hay que irse muy lejos…

La vida por la Vida

La vida por la Vida

Muere tiroteado en Brasil un biólogo español defensor del medio ambiente

Posteado por: Perico | 13 agosto 2013

A Friend In Need Is a Friend Indeed

Veo harto complicado penetrar en el pensamiento de estos pequeños seres ahora y en los muchos años venideros. Quizás, tal como dice Joaquín Araújo, la naturaleza no sea tan despiadada como algunos la pintan y sea más bien, en muchos casos, una cuestión de cooperación, al fin y al cabo, clave de futuro para nuestra especie y para el resto de especies con las que compartimos esta bola azul. La puerta queda abierta pues a los soñadores, a los no tan soñadores y a los escépticos. Como dicen en las salas de juego… ¡Hagan juego señores!

Gracias Alvaro

Gracias Alvaro

Posteado por: Perico | 1 agosto 2013

O Cambiamos las Formas O las Formas Nos Cambiarán

Recientemente tuve la oportunidad de participar en un voluntariado que se centraba en las áreas marinas protegidas y en las reservas de interés pesquero. Yo llevo ya unos cuantos años sin visitar las pescaderías y he perdido el hilo de lo que uno puede encontrar en esos lugares pero bien es cierto que, con más de uno de los que hablé, había consenso en sobre cómo en cuestión de unos 10 años han habido cambios en las especies que te puedes encontrar en uno de esos establecimientos.

Probablemente alguno se dirá que es una cuestión de oferta y demanda, cuestiones de mercado, pero la realidad que parece haber detrás es el esquilmado de los caladeros. Esa realidad no sólo se plasma ahí sino también por algunos de los pescadores con los que he tenido ocasión de hablar, unos retirados y otros en activo, los cuales reconocen en muchas ocasiones que se han pasado de la ralla.

Obviamente hay que tomar medidas importantes no tan sólo a nivel gubernamental y sectorial pesquero sino que nosotros, consumidores, tenemos la enorme capacidad de decidir lo que queremos y la cantidad que queremos. Tampoco hay que ser un lince para pensar que no lo que no se vende se retira del mercado. Aunque todavía hay mucha gente que es reacia a la opción del vegetarianismo en los países “desarrollados”, creo que en el medio-largo plazo no va a quedar mucho más remedio si realmente queremos conservar el mundo tal como nos lo hemos encontrado. Quizás la opción vegetariana no sea la solución, siempre, pero sí lo sea el reducir de manera drástica el consumo de carne y pescado. Todavía los hay que se jactan y se ríen ante el mensaje de la ONU sobre comer insectos pero llegará el momento en el que habrá que someterse al título de este post si no hacemos nada por cambiar las cosas. Lo que parece estar claro es que al ritmo de crecimiento mundial de población y demanda de recursos que vamos esto no habrá quien lo aguante. Espero que no tengamos que colgar un cartel, a la entrada del planeta, tal cual el título de una serie de televisión… Aquí no hay quien viva.

Os dejo un vídeo interesante sobre como cuando se quiere se puede. Dejémosnos de antiguos patrones e intentemos probar nuevas formas de hacer las cosas. A la vista está está el llegar al estado de descalabro que hemos llegado no sólo con los océanos, sino con la crisis económica, social y derivados.

Posteado por: Perico | 29 julio 2013

Apatrullando la Comunidad

Hace un par de noches, cuando volvía de tomar el fresco, observé una pareja de salamanquesas, bien grandes por cierto, las cuales estaban al quite de los mosquitos que se movían por las luces que iluminaban el patio interior de la comunidad en ese momento. Mientras una estaba al acecho la otra corría detrás de la presa desafiando completamente a la gravedad al realizar esa carrera sujeta al techo. En otras palabras: se movía por el techo como pez en el agua. Llevaba la cámara encima pero no quise alterar el trabajo y tranquillidad de nuestros policías insectívoros por lo que, como imagen, me quedo con esto que estoy contando.

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A veces nos empeñamos, yo incluido, en ir a buscar espectáculos bastante más allá de nuestras fronteras pero de verdad que os invito a que estéis un rato observando el comportamiento de estos seres los cuales, a través de las almohadillas de sus patas, ponen en jaque a la fuerza de la gravedad. ¡Cómo algo tan pequeño desafía a algo tan grande! ¿Verdad?

Afortunadamente cada vez queda más lejos aquella leyenda urbana que decía que tuviésemos cuidado con el escupitajo de las salamanquesas porque nos quedaríamos ciegos pero, aún así, seguimos teniendo cerca algún cerril que las mata a zapatillazos porque le dan asco…

Como podéis ver, mientras unos dormimos otros se encargan de vigilar las noches veraniegas para que sean unos cuantos menos los mosquitos que puedan alterar nuestro descanso.

Aprovecho para dejaros un enlace a un interesante post sobre estos encantadores seres y sobre la legislación que los protege para que aviséis a la autoridad en caso de que veáis a un gañán que se está ensañando con ellas: Real Decreo 139/2011.

¡Y esto es todo por el momento! Espero que el verano esté transcurriendo estupendamente 🙂

Saludos a tod@s.

 
 
 
P.D. La foto la he sacado del siguiente enlace: pinchad aquí.

Posteado por: Perico | 6 julio 2013

Fauna Faunera: Para Todo Hay Una Primera Vez

Me llaman: Perico, tengo un murciélago en el cubo de la colada… Veo la foto por el WhatsApp y me pregunto cómo diablos voy a lidiar con un ser tan pequeño, poco más grande que la mitad de mi dedo índice. El servicio de recogida de fauna silvestre no aparecería hasta la mañana siguiente y tampoco sabíamos en qué estado el animal había llegado al sitio: si por enfermedad, despiste, cansancio o a saber qué… ¿aguantaría hasta el día siguiente?

Pequeño y a la Vez Grande

El visitante en el cubo de la colada

Con el fin de hacer un uso eficiente del susodicho servicio público, también era interesante ver hasta qué punto este pequeño ser no podía buscarse buenamente la vida por sí mismo, así que decidimos esperar hasta la noche a ver si se revivía. En aquel momento, con sus finos brazos, lo único que hacía era cubrirse la cara y de vez en cuando mover alguna oreja.

Estuve consultando la web y haciendo alguna llamada con el fin de ver cómo hay que tratar con estos animalejos con el fin de causarles el menor estrés posible y, llegado el momento, ya no era una cuestión de adoptar las medidas oportunas por si me mordía o no me mordía, era una cuestión de cómo manejarlo con el fin de no causarle una lesión en sus frágiles y ligeros huesecillos ni en su membrana.

Llegada la noche el señor murciélago parecía revivirse y volverse bastante activo, así que esto me quitó un gran peso de encima porque entendí que era señal de que habían esperanzas para el vuelo. Dándole vueltas a la cabeza sobre cómo cogerlo y ponerlo en algún lugar del balcón desde el que él pudiera atraverse a lanzarse al vacío, hice un par de movimientos suaves en el contenedor donde se encontraba. En un parde ocasiones desplegó las alas con energía y las volvío a recoger. Observé que debajo de la membrana de sus alas asomaba algo como un muñón y lo primero que pensé fue… ¡mierda! ¡está lesionao! Y pensando en el peor de los futuros vi que el supuesto muñón se movía… no di crédito a lo que veía… con ese ser tan pequeño había otro todavía más pequeño, probablemente un tercio o menos de mi dedo índice… ahí me di cuenta de que no estaba ante señor murciélago sino ante señora murciélaga… había un retoño que parecía un “chimpa” en chiquitín ¡increíble! En ese mismo momento comencé a sudar porque si antes lo tenía complicado ahora ni os cuento… como dicen en mi pueblo… éramos pocos y parió la burra.

El pequeño parecía estar cogido a la madre como si estuviera mamando y, tras unos segundos de tan bonito espectáculo, en un rápido movimiento, la madre lo volvió a acurrucar entre sus alas ¿Cómo manejar a la pareja sin lesionarla? ¿Cómo manejar a la pareja sin causar la estampida de la madre dejando el pequeño en tierra? ¿Cómo manejar a la pareja sin lesionar a ninguno de los dos? Me decidí a intentarlo al menos por una vez y si no esperaríamos al día siguiente para que pasasen a recogerlos.

Había estado leyendo que necesitan cierta altura para dejarse caer y coger vuelo… piensa Perico… Me quedé mirando una toalla y… ¡ya está! Arrimaría la toalla a la madre con la intención de que trepase por ella. Si esto ocurría, los llevaría en la toalla hasta el borde del balcón y a ver qué pasaba… Conforme la toalla entro en contacto suavemente con ellos, madre murciélaga comenzó a emitir unos sonidos parecidos a los de un pequeño roedor. A los pocos segundos se agarró al borde de la toalla y comenzó a trepar ¡perfecto!

Mientras señora murciélaga seguía trepando con su retoño bien cogido a su abdomen, fui depositando la toalla en el ancho borde de la barandilla. En cuanto el pequeño ser llegó al borde no tardó mucho en abalanzarse sobre la ropa que había colgada para secarse y de ahí, apoyándose en la cuerda, saltó al vacío… y comenzó a volar con energía… Tras el soplo de alivio vino la sonrisa de ver cómo el animal comenzaba a revolotear sobre los tejados de las casas y, después de varios vuelos por el lugar, desapareció en la oscuridad de la noche. Ahora tan sólo quedaba llamar al servicio de recogida para decir que había habido un final feliz.

Es una pena no tener fotos ni vídeos del momento pero son imágenes y vivencias de esas que se quedarán para siempre en nuestros corazones.

Hasta pronto y que os vaya genial.

 

 

 

 

Os dejo tres enlaces sobre murciélagos, muchas veces, esos grandes desconocidos a pesar de tenerlos tan cerca y tan amenazados:

  • Murciélagos en la Wikipedia.
  • Asociación Española para la Conservación y Estudio de los Murciélagos – SECEMU.
  • Beneficios Ambientales de los Murciélagos.
Posteado por: Perico | 9 junio 2013

Total, la que Va a Liar por un Puto Perro

Total la que voy a liar por un puto erizo. Total la que voy a liar por un puto jilguero. Total la que voy a liar por un puto petirrojo. Total la que voy a liar por una puta culebra. Total la que voy a liar por una puta rana. Total. Porque como decía el anuncio “el total es lo que importa”. Más que probablememte, si de vez en cuando la liásemos por un puto perro, por un puto erizo o por cualquier otro puto ser viviente… las cosas… funcionarían de otra manera. Como sabiamente dice el refranero: un granito no hace granero pero ayuda al compañero.

Y ahora os voy a contar un cuento…

 

Estrellitas de Mar

Estrella de Mar

En ciertos lugares del mundo existen playas que, después de que baje la marea, quedan cubiertas por millones de estrellitas de mar totalmente indefensas ya que todavía no han desarrollado su caparazón. Su delicada piel no soporta el calor del sol y terminan muriendo.

Un día, caminando por la playa, reparé en un niño que se agachaba a cada momento, recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar. Hacía lo mismo una y otra vez… Tan pronto como me aproximé me di cuenta de que el niño recogía las frágiles estrellitas de mar y una a una las arrojaba de nuevo al mar.

Intrigado, le pregunté por qué estaba haciendo eso y me respondió: – Estoy devolviendo estas estrellas de mar al agua. Como ves, la marea es baja y si no las arrojo rápido morirán aquí deshidratadas. Entiendo, le dije, pero debe haber millones de estrellitas de mar sobre la playa y nunca podrías devolverlas a todas ¡Son demasiadas! Quizás no te hayas dado cuenta de que esto mismo puede estar sucediendo en cientos de playas a lo largo de la costa ¿acaso no estás haciendo algo que no tiene sentido? El niño sonrió, se inclinó, tomó una estrellita de mar y mientras la lanzaba de vuelta al mar me respondió: para ésta sí tuvo sentido… para ésta y ésta también. El hombre sonrió, se inclinó, tomó una estrella de mar y mientras decía: y para ésta… y ésta…

Otras personas que estaban observando y escuchando lo que sucedía tomaron la misma actitud. En un momento eran cientos. Se podía escuchar desde lejos como un coro decía: y ésta… y ésta… Cada acto por aquello en lo que creemos y defendemos es una estrellita que devolvemos al mar…

Sé que en este mundo complicado y materialista un solo gesto de ternura y solidaridad tal vez no alcance pero, si nos sumamos como en la playa, lograremos que millones de almas en este mundo puedan tener una esperanza de vida y vivir en paz en las quietas y plácidas aguas de la Vida, de Dios o como buenamente queramos llamarlo.

 
 
 

P.D. He modificado algunos tramos del texto para adaptarlo y la imagen la he conseguido en esta dirección. Y gracias a todos aquellos a través de los cuales este cuento ha llegado a mis manos.

Posteado por: Perico | 30 abril 2013

Líneas Que Te Hacen Recordar Cosas

A algo menos de año y medio del meridiano de una vida, uno comienza a comprender, o al menos lo intenta, si no todo, parte del trayecto recorrido. Recuerdo todavía, ya hace años, a aquellos que me hablaban maravillados sobre la obervación de aves. Y yo para mis adentros me preguntaba ¿pero qué leches le verán a un pájaro? En aquella época, aunque no lo pueda parecer, un servidor llevaba ya la semillita a la que empezaban a llegar las primeras humedades del riego. Obviamente, era incapaz de mirar a esos animales con otros ojos, incapaz incluso de mirar a sus propios ojos y ver lo que había más allá, incapaz de observar y entender algo tan habitual como el ruidoso ajetreo de los gorriones en un día cualquiera en la ciudad.

Las líneas que os dejo a continuación me han invitado a la reflexión, a mirar todavía más hacia atrás, a llegar hasta mi infancia y no sólo verme y entenderme a mí, sino también a ver a mis padres, a todas aquellas personas que compartieron conmigo el Camino en aquellos tiempos, entender las circunstancias que nos tocó vivir, que les tocó vivir, de lo aceptado como normal y de todo un Sistema que de alguna manera o de otra nos iba desconectando, y que todavía lo sigue haciendo, de eso que algunos conocemos como Fuente, Madre, Tierra o como buenamente queramos llamarlo….

En nuestro mundo actual, incluso en el medio rural, los niños distinguen un número increíble de marcas y modelos de coches y tienen una gran habilidad tecnológica. Pero su desconexión con la naturaleza es prácticamente total y muchos no diferencian un solo árbol. Resulta paradójico que, justo en el momento en el que mejor conocemos las funciones imprescindibles del árbol para el equilibrio de los paisajes y del propio planeta, hayamos dado la espalda a los bosques.

Los árboles parecen en nuestra civilización simples ornamentos domesticados para las ciudades y jardines, e incluso en el campo se diría que son perfectamente invisibles para muchas personas a las que simplemente nunca se les ha hablado de esos seres que, aunque silenciosos, aportan tanto a nuestro mundo. Los árboles y el bosque son asignaturas pendientes para una educación de futuro que apueste por la vida.

Ignacio Abella

Un brindis por el Camino recorrido, un brindis por vosotros, un brindis por la esperanza…

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