Posteado por: Perico | 9 junio 2013

Total, la que Va a Liar por un Puto Perro

Total la que voy a liar por un puto erizo. Total la que voy a liar por un puto jilguero. Total la que voy a liar por un puto petirrojo. Total la que voy a liar por una puta culebra. Total la que voy a liar por una puta rana. Total. Porque como decía el anuncio “el total es lo que importa”. Más que probablememte, si de vez en cuando la liásemos por un puto perro, por un puto erizo o por cualquier otro puto ser viviente… las cosas… funcionarían de otra manera. Como sabiamente dice el refranero: un granito no hace granero pero ayuda al compañero.

Y ahora os voy a contar un cuento…

 

Estrellitas de Mar

Estrella de Mar

En ciertos lugares del mundo existen playas que, después de que baje la marea, quedan cubiertas por millones de estrellitas de mar totalmente indefensas ya que todavía no han desarrollado su caparazón. Su delicada piel no soporta el calor del sol y terminan muriendo.

Un día, caminando por la playa, reparé en un niño que se agachaba a cada momento, recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar. Hacía lo mismo una y otra vez… Tan pronto como me aproximé me di cuenta de que el niño recogía las frágiles estrellitas de mar y una a una las arrojaba de nuevo al mar.

Intrigado, le pregunté por qué estaba haciendo eso y me respondió: – Estoy devolviendo estas estrellas de mar al agua. Como ves, la marea es baja y si no las arrojo rápido morirán aquí deshidratadas. Entiendo, le dije, pero debe haber millones de estrellitas de mar sobre la playa y nunca podrías devolverlas a todas ¡Son demasiadas! Quizás no te hayas dado cuenta de que esto mismo puede estar sucediendo en cientos de playas a lo largo de la costa ¿acaso no estás haciendo algo que no tiene sentido? El niño sonrió, se inclinó, tomó una estrellita de mar y mientras la lanzaba de vuelta al mar me respondió: para ésta sí tuvo sentido… para ésta y ésta también. El hombre sonrió, se inclinó, tomó una estrella de mar y mientras decía: y para ésta… y ésta…

Otras personas que estaban observando y escuchando lo que sucedía tomaron la misma actitud. En un momento eran cientos. Se podía escuchar desde lejos como un coro decía: y ésta… y ésta… Cada acto por aquello en lo que creemos y defendemos es una estrellita que devolvemos al mar…

Sé que en este mundo complicado y materialista un solo gesto de ternura y solidaridad tal vez no alcance pero, si nos sumamos como en la playa, lograremos que millones de almas en este mundo puedan tener una esperanza de vida y vivir en paz en las quietas y plácidas aguas de la Vida, de Dios o como buenamente queramos llamarlo.

 
 
 

P.D. He modificado algunos tramos del texto para adaptarlo y la imagen la he conseguido en esta dirección. Y gracias a todos aquellos a través de los cuales este cuento ha llegado a mis manos.

Anuncios

Responses

  1. ¿Ves? Esto es lo que te comento en “transición”. Se siente, porque tú lo sientes al escribirlo.

    Un cuento muy hermoso. Lástima que no se “líe por…” más veces.

    • Hola de nuevo María 🙂 :

      Ayer sentí que tenía que escribir algo corto y dejar algo más para ser “meditado”. Así es como lo he sentido en unos cuantos de los posts que últimamente he escrito y más si los comparas con aquellos laaargos posts que escribía ya hace un tiempo. Muy inspirado tengo que estar para volver a aquello.

      Me alegro de que te haya gustado el cuento. A mí me llegó por varias vías y lo tenía ya un tiempo guardado en el cajón. Está visto que este era el momento.

      Por cierto, no acabo de pillar tu última frase (sobre todo por lo que me pones entre comillas ¿será cosa del sueño? :S ).

      Espero que hayas tenido un estupendo comienzo de semana.

      Hasta la próxima y gracias por tu presencia.

  2. Será el sueño o será que yo soy parca a la hora de decir cosas. Me refería al inicio de la entrada: la que va a liarse por un pobre perro, por un erizo o por cualquier otro ser, o por una u otra cosa de tantas que hay donde elegir, que de esas cosas feas no faltan. Sí, tendríamos que liarla parda más veces.

    Hay petirrojos en el prado al lado de casa que vienen a pasar un tiempo cuando llega la estación y me encanta verlos. Son listos y esperan que no ande algún gato por ahí para entrar coger unos cuantos granitos de pienso. Incluso les pían con rabia a las urracas cuando los espantan para comer ellas.

    He tenido un comienzo (y una continuación) de semana de locos, pero he salido airosa… hasta el momento. Cruzaré los dedos para que si siguen llegando imprevistos, tenga capacidad de solucionarlos.

    Hasta la próxima 🙂

    • ¡Petirrojos! ¡Me encantan! ¡Qué majos son! Me puedo imaginar el revuelo que tendrían con las urracas 🙂 Me encanta ese porte que tienen a pesar de lo pequeñajos que son.

      La otra cara de la moneda, la triste, es que conozco un punto negro de atropellos de estas bonitas formas de vida 😦 Ya lo hemos puesto en conocimiento de la Administración, veremos lo que hacen…. porque, aunque no lo parezca (imagino que tú lo sabrás), los petirrojos están protegidos.

      Espero que todo vaya bien y estés más relajada después de esa semana de locos que me comentas.

      Que tengas un estupendo fin de semana,

      Pedro.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: