Posteado por: Perico | 1 noviembre 2011

Un Asunto Un Tanto Espinoso – Parte II… ¿Habrá LLegado Ya El Otoño?

Como decía en el anterior post, el recoger un animal en estado salvaje sin motivo que lo justifique, puede no compensar la buena voluntad del que procede a retirarlo. Son mayoría, incluido el que suscribe, los que desconocen los estadios vitales de los animales con los que están interviniendo. Los humanos no somos los únicos animales que sufrimos estrés, os aseguro que las otras formas de vida no son ajenas a este fenómeno y en algunos casos incluso con resultados mortales. Como decía, cuando retiramos un animal de su entorno, en primer lugar no sabemos si está criando una prole y lo peor es que muchas veces nadie se acuerda del lugar donde fue recogido, así que podéis imaginaos qué será de los “chiquitines” si el otro componente de la pareja no se hace cargo de ellos (en este punto tengo que reconocer que hay especies que con que quede uno de la pareja es suficiente, pero esto ya sería rizar el rizo y salirme del asunto en el que pretendo entrar)…

Por otro lado, pensemos que más allá de nuestras murallas la Naturaleza no conoce de hospitales ni supermercados, así que, al igual que el erizo, muchas otras formas de vida aprovechan de la primavera al otoño para incrementar sus reservas de grasa para cuando llegue el invierno. Con esto quiero decir que, animales cuyas vidas diarias son excesivamente perturbadas, pueden ver alterado su régimen alimenticio y por lo tanto no tener garantías de salvar con éxito el próximo periodo inviernal. Y concretamente, en el caso del erizo, este asunto es, nunca mejor dicho, de vital importancia. A partir de septiembre es cuando viene su atracón final a base de lombrices, escarabajos y orugas, pero como decía antes, para conseguir sus objetivos el señor erizo necesita de un terreno en condiciones y sobre todo que nadie, gratuitamente, lo desplace de su lugar de avituallamiento.

Comentaba también en el anterior post que, gracias a la facilidad que nuestra especie tiene para producir desacatos y desastres ambientales por allí por donde se mueve, los erizos, al igual que otras especies animales, se han visto obligados a desplazarse. No sólo la agricultura intensiva ha sido el azote de erizos y derivados, sino que de nuevo, el ganado, gracias a nuestro imparable e irrefrenable ansia por ese producto alimenticio conocido como carne, está entre las principales causas de degradación de los ecosistemas, provocando que ciertas poblaciones de erizos se hayan atrevido a comenzar a invadir zonas con un considerable grado de antropogenización. Como consecuencia de ello, han pasado a formar parte del kilómetro y medio (que todas las noches el señor erizo tiene que recorrer para buscar comida): vallas de jardín, estanques o zonas acuáticas donde caer le puede suponer ahogarse, carreteras (donde es frecuente verlos atropellados) y perros. Una vez superada la difícil prueba del verano viene la siguiente: ¿Dónde encontrar un lugar seco, tranquilo y protegido donde el “largo sueño invernal” no se vea alterado?

Recientemente tuve la grata sorpresa de encontrar un grupo de gente que está por labor de ofrecer y generar ideas sobre cómo hacer que el entorno urbano donde vivimos sea más amigable para con estos pequeños e interesantes seres. En concreto la campaña recibe el nombre de Hedgehog Street y da consejos sobre cómo proceder antes de cortar el césped del jardín, cómo crear corredores entre jardines, cómo crear zonas con agua estancada que sean seguras, cómo crear zonas que puedan ser utilizadas como refugios o zonas de campeo/alimentación. La página se ha creado en inglés dado que es una iniciativa a llevar a cabo en el Reino Unido (que buena falta les hace al menos en cuanto a la conservación de formas de vida animal terrestre). En España tenéis el espacio web creado por EriSOS aunque no sé si a ese nivel estará tan completo.

Lo dicho, la próxima vez que os encontréis un animal “salvaje” pensadlo dos veces y ante la duda no dudéis, valga la redundancia, en consultar a un experto. Eso sí, apuntaos el lugar donde lo habéis encontrado. Como ahora ya sabéis, es “vital” 😉

Os dejo información adicional:

Un enlace sobre efectos de la antropogenización: Un nuevo desarrollo urbanístico en Valdemoro

Un vídeo sobre lo que supone el otoño para nuestra fauna. Como siempre… conocer para defender…


 
 
P.D. Lugar de donde he sacado la foto del erizo: aquí.

 
 
 


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Responses

  1. Muy interesante este post, chuli. A mi me parece que somos muy primates, muy monos, muy simios, y no podemos tener las manos quietecitas…y la gente ve un animal, que está bien, que no está herido, tan solo andando su camino, y ¡hala!, lo coge y se lo lleva a su casa o a la policía a donde sea que se le ocurra porque es un erizo…bueno, digo yo que es lo mismo que una paloma, a esas las ven y no las cogen…no lo entiendo. El caso es que es verdad que estas actitudes suponen un problema para los animales, así que este post me parece especialmente interesante para que no sucedan estas cosas y aprendamos a reprimir ese instinto nuestro, tan “inteligentes” y “homo sapiens” como nos calificamos a nosotros mismos y ya ves…

    • Quizás no cojan la paloma y sí el erizo porque es como más exótico, como menos común…

      Gracias por tu comentario pri 🙂

  2. Sí, eso es lo mismo que comer cerdo y no perro…pri.

  3. Necesitaremos de este simpático animal cuando sea imprescindible para recuperar ecosistemas. La agricultura intensiva produce rendimientos muy inferiores a la unidad cuando se toma como referencia el balance energético (10 calorías procedentes del petróleo para producir 1 caloría de alimentos). Puesto que ya hemos atravesado el pico de producción del petróleo el colapso del modelo agrícola intensivo está a las puertas.
    Un saludo

    • Hola Camino a Gaia:

      Respecto a lo que comentas sobre el balance energético algo tenía entendido respecto a lo que cuentas. También leí ya hace un tiempo sobre la dependencia de nuestros cultivos convencionales en cuanto a los fertilizantes químicos.

      Respecto a lo que comentas sobre el colapso es interesante la cuestión que se plantea de cómo en cuestión de 200 años hemos consumido la energía aportada por el Sol durante millones de años. El colapso, no creo que sólo a nivel agrícola, tal como tú indicas, no creo que ande muy lejos.

      Me hace gracia ver cómo unos cuantos países estaban ahora a la greña por bien quién celebraba el humano 7.000.000.000… Yo sinceramente, más que verlo como motivo de alegría lo veo más con ojos de preocupación…

      Que tengas un buen día y gracias por tu comentario (el cual me ha hecho ver que existes y que me ha permitido dar una vuelta por tu blog, que por cierto, ya lo tengo añadido a mi grupo de lugares a seguir).


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