Posteado por: Perico | 10 septiembre 2011

Reminiscencias del Pasado y Cómo No Confundir la Velocidad con el Tocino

Suele ser en mí típico el amontonar revistas, apuntes y recortes que contienen asuntos de interés…, el tema, para los que ya me conocéis sin comentarios y para los que no, tan sólo hace falta pegarle una pequeña mirada al blog… La cuestión es que aproveché una calurosa tarde de julio, al fresquito del ventilador, para ir poniéndome al día. El recorte que ha generado que me ponga a escribir se encuentra en el magazine XL Semanal 11-17 octubre 2009, en la zona de “Correo”, es decir, en aquel lugar donde los lectores mandan sus opiniones y que creo que es gestionado por un tal Lorenzo Silva.

 

Las Bolsas y El CO2

En los supermercados de una conocida cadena desaparecerán las famosas bolsas de plástico. Según los expertos ecológicos, dichas bolsas son contaminantes casi para la eternidad. Lo que no comprendo muy bien (espero que me lo expliquen esos expertos ecológicos) es que el otro día fui a uno de esos supermercados y llené cuatro bolsas de plástico con varias cosas: fiambres, galletas, pan de molde, una bolsa de magdalenas y un montón de etcéteras más; todas, envueltas en plástico de los que duran esa eternidad. Si por un lado se quiere evitar la contaminación y por el otro no la remediamos con ese montón de plástico anexo a toda esa compra, que seguiremos metiendo en las nuevas bolsas ecológicas… Yo me pregunto: ¿las nuevas bolsas ecológicas realmente sirven para aminorar o remediar el problema del CO2 o son un gran negocio para ahorrarse el valor de otras bolsas, que le cuestan a la empresa millones al año? El negocio está en marcha a la sombra del CO2: “Mientras que unos se ponen el casco, otros se pondrán las botas”.

 

Razón no le falta a Domingo en cuanto a la brutal cantidad de embalaje de plástico que cada vez llevan más los envases, lo cual, tal como da a entender, es contraproducente (y quizás tampoco le falte razón en ese intento de “desvío” de dinero de las bolsas a los envoltorios…). Me consta que los “expertos ecológicos”, como él indica, tienen en su diario de guerra este frente, pero no sólo basta la lucha a diferentes niveles por parte de estos expertos ecológicos sino que también, nosotros, consumidores, tenemos mucho que decir. Por un lado tenemos que decir escribiendo o llamando por teléfono a los departamentos de atención al cliente con el fin de transmitir nuestra queja o sugerencia. Por otro lado tenemos que decir comenzando a mentalizarnos de buscar sitios y productos, porque los hay, donde la cantidad de envasado y envoltorios sea mínimo.

El movimiento ecologista no escapa a los cambios del mundo con el tiempo. Tampoco hay sector de la sociedad que escape al cliché, al que los ecologistas, desde hace mucho tiempo, están asociados con melenudos, barbudos, buen rollito, paz y amor, perro-flauta, etc, etc… Afortunadamente para mí los tiempos han cambiado y, al menos en mis círculos, los ecologistas que conozco son bastante competentes y saben muy bien del terreno por el que andan. Sin embargo, y por experiencia, ciertos sectores como el de la Administración no escapan a estas circunstancias, afortunadamente cada vez menos, y cuando toca defenderse utilizan argumentos en los que parece ser se piensan que todavía hablan con elementos subversivos un tanto indocumentados…

Así que esta forma de ver o entender un colectivo, de manera un tanto inconsciente e indirecta, no permite a unos cuantos acabar de entender que la defensa del entorno no tiene porqué estar reñida con el mundo de los negocios, que los ecologistas sí que quieren progreso, pero no a cualquier precio ni de cualquier manera(lo que tampoco descarta que nos tengamos que replantear el significado de la susodicha palabreja). De la misma manera que buena parte de los que se consideran ecologistas tienen que empezar a planetarse el mundo con una dieta vegetariana o por lo menos en buena parte, también estos cabreados de que se haga negocio con las bolsas de plástico tienen que empezar a entender que no tiene nada de malo hacer dinero cuando uno de los fines contempla la protección de los entornos y quiero dejar bien claro, que estoy a favor de esto siempre y cuando las cosas se hagan dentro de un orden. Concretamente en el caso de las bolsas, como en muchas otras cosas, se ha hecho un abuso y así nos ha ido ¿Quién no ha ido al supermercado y se ha encontrado con más de un ansiao que cogía las bolsas como si se fueran a acabar (o, nunca mejor dicho, como si las regalaran)? ¿Realmente es tan difícil salir al campo y no encontrarse con una bolsa de plástico (ni qué decir del mar)? ¿Nos ponemos a contar todas las tortugas marinas que han muerto, y que seguirán muriendo, como consecuencia de ingerir bolsas de plástico al confundirlas con medusas? Como ya he comentado muchas veces, como buena sociedad capitalista en la que vivimos, tan sólo entendemos de que nos rasquen bien rascado el bolsillo y esta solución de las bolsas ha sido una muestra más de ello, de hecho, a raíz de la prohibición, es algo habitual cuando ofrecen una bolsa desde la caja el que el mindundi de turno se niegue inmediatamente en rotundo. Bien pensado, como en muchos otros casos habidos y por haber… tenemos lo que nos merecemos.

Quizás lo fácil sea llorar, algo más difícil sea el plantearse soluciones, exigirlas o al menos intentar buscarse la vida. País de llorones…

Aquí tenéis un vídeo de una ballena varada. Causa del varamiento y posterior muerte: ingestión de seis metros cuadrados de plástico (buena parte de él procedente de bolsas de plástico).
 

P.D. Como información adicional, os dejo un enlace a la isla de la basura en el océano Pacífico.

 
 
 


Anuncios

Responses

  1. Puede o es casi seguro que los super enmascaren el ahorro de las bolsas de plástico en eso de “somos ecológicos” y de paso se llenen los bolsillos, la verdad es que me da igual, sólo pienso en el fin de ese acto, la reducción del uso del plástico, por el bien de todos, pero sobre todas las cosas, por el bien de todos esos seres vivos que se ven afectados por nuestra dejadez e ignorancia, por nuestro pasar de todo, por nuestro “por un trozo de plástico no pasa nada”, y luego ese gesto mata a una tortuga que navegando felizmente por los mares devora lo que parece una medusa y muere atragantada, así que, me da igual el lema, el fin, no me importa, lo que realmente me interesa es que se reduzca el uso indebido y vergonzoso de las bolsas de plástico, y como bien dices, tan sólo por no soltar una moneda ya hay muchos que no olvidan llevar la de tela. Buen post chulero!

    • No te he contestado antes porque no sé qué pasa que el sistema no me ha notificado tu comentario… Tan sólo decirte que muchas veces protestan los que menos hacen y muchas veces se trata de una vía para justificar sus vidas y poder irse a la cama a dormir a pierna suelta.

      Thanks for the comment. 1k.

  2. Ya, pero si el resultado es positivo, es lo que cuenta, kilo y medio!

  3. […] quien quiera leer algo más y refrescar la memoria… Reminiscencias del Pasado 39.986068 -0.036024 Share this:Correo electrónicoFacebookTwitterMe gusta:Me gustaBe the first to […]


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: