Posteado por: Perico | 4 octubre 2010

Los Puntos Sobre Las Ies

De un tiempo a esta parte, por diferentes vías, he visto que de alguna manera u otra, la palabra vegetariano se está convirtiendo en algo habitual, y eso es bueno. Pero es bueno hasta cierto punto, y digo esto, porque hay gente que no acaba de tener claro lo que supone ser vegetariano. Un ejemplo de ello, repetido en diferentes sitios y siendo en ciertas ocasiones testigo de ello, ha sido la afirmación: yo soy vegetariano, pero como pescado… En algún momento me ha tocado salir al paso, si las circunstancias lo permitían, para puntualizar: oye/oiga, eso no es ser vegetariano, los vegetarianos no comen carne ni pescado. También desde aquí me gustaría puntualizar, espero que algún restaurador lea esto, que cuando en un restaurante se pide un menú vegetariano, no estamos pidiendo comida ni para gente que está a dieta ni porque he invitado a comer a un conejo (qué fácil salida esa en la que te cascan una parrillada de verdura….).

Y dicho esto, entre los famosillos también los hay que hacen comentarios similares al que acabo de hacer arriba, y eso es todavía más peligroso, porque el famosillo tiene un radio de alcance bastante superior al de muchos mortales como por ejemplo el del que aquí suscribe. Y esto es todavía más peligroso porque está vendiendo una imagen de algo que no se corresponde con la realidad, pero vaya, por lo que parece, queda bastante chic. Así pues, estos comentarios tan desafortunados, aunque pueda parecer que no, pueden llegar a dar lugar, como acabo de decir, a falsas interpretaciones de las cosas, como por ejemplo, que haya gente que equipare el hacerse vegetariano a ponerse a dieta. Nada más lejos de la realidad. Y lo que es peor, se lo toman a la ligera, como si de un juego se tratase y luego la broma termina como termina, con carencias de todo tipo y otorgando, gracias a la atrevida ignorancia, una fama que para nada se merece el vegetarianismo.

Por lo tanto, partamos de dos premisas:

  1. El vegetariano no come carne ni pescado.
  2. El vegetarianismo hunde sus raíces bastante atrás en el tiempo, de hecho hay registros de protovegetarianos en el 3500 antes de Cristo, y lo que es más importante, en su sentido estricto se entiende como una filosofía de vida, como una manera de entender el mundo y de relacionarse con el mismo.

Así que, a partir de ahora, respecto a la primera premisa, si os viene algún chic y os dice que es vegeta pero que come pescado, con toda la confianza del mundo le podéis decir que con las milongas a otro sitio y por supuesto recomendadle encarecidamente que se documente sobre el significado de la palabra en cuestión.

Respecto a la segunda premisa, puedo entender que haya gente que tenga motivos diferentes al que yo expongo, pero vaya, lo que sí que aconsejo es sentido común si alguien decide cambiar sus hábitos alimentarios. Cuando me preguntan, la primera cosa que dejo bien clara es que para ser vegetariano no hay que hacer ascos a nada, pues si por vegetariano algunos entienden de comer sólo lechuga y derivados van listos. Es más, sé de casos en los que alguno ha dicho que se convierte por motivos de estética, nada más lejos, porque os aseguro que hay platos vegetas que pueden tener un buen aporte calórico.

En fin, lo dicho, al pan, pan, y al vino, vino. Y sobre todo, mucho conocimiento y sentido común (aunque sea el menos común de los sentidos).

Os dejo algunos vídeos sobre el tema a título de culturilla general:

El Costo de la Carne

Mucha Agua Para Producir Carne…

Por La Gente, Por El Planeta, Por Los Animales (Parte I)…

 
 
 
 
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Responses

  1. Estoy de acuerdo, no se puede decir vegetariano, cuando se come pescado. Otra cosa sería decir ovo-vegetariano, éstos comen huevos, pero tampoco pescado.Para ser vegetariano, se tiene que llevar una alimentación muy variada, pues si no pasa lo de las carencias. Estoy contigo también en que va unido a una filosofía de vida, no sólo está en no comer carne.
    Hace años cuando nació mi hija la alimentación que tuvo hasta que fue a la guardería fue vegetariana, pero llego el tiempo de que fuera a la guardería y se fastidió, pues donde la llevaba, entonces no había ningún sitio. Ahora se habla más incluso parece que queda bien decir que se es vegetariano, pero hace tiempo sólo lo practicaban los que de verdad les interesaba.
    Los videos me han parecido muy interesantes. Cuidado también con los productos ecológicos, que también hay mucho espabilado.
    Un abrazo.

    • Hola Carmen, respecto a lo de los productos bio, pues como en todas las profesiones y circusntancias de la vida: fistros hay en todos los sitios 😉 Eso sí, los españoles deberíamos ser más exigentes, que hablamos mucho pero escribimos poco.

      Respecto a la alimentación de la “niña”, si algún día tenemos un retoño/a, nos gustaría que al menos en casa fuera vegetariano al 50% y cuando adquiera “conciencia” que él/ella decida lo que quiere, pero que conozca todas las opciones. Nosotros pensamos que imponiendo poco o nada se consigue. En este sentido somos más de “el predicar con el ejemplo”. Suficiente que prohibas algo como para multiplicar el morbo.

      Gracias por tus comentario.

  2. Visto así…yo soy vegetariana pero como carne….jejejej! Yo ya le he dicho a alguien que eso no es vegetariano ni es nada! Algún dia a lo mejor me animo…pero por ahora tengo otras guerras internas que ganar.
    Besetes!

    • Marisol, toma nota de lo que comenta Lorena. Es cuestión de empezar con un día a la semana. Y por cierto, suerte con esas guerras internas… ¡Ah! Te dejo una pregunta y dos respuestas para que las medites (igual te son útiles para esas guerras…). Atención, pregunta…. ¿Somos los que comemos? Una respuesta tangible. Una respuesta menos tangible y atrevida.

      ¡Suerte!

  3. Y quien no sea vegetariano, al menos que haga el día del planeta, que consiste en un día a la semana sacar de su alimentación la carne y el pescado, y elaborar una receta vegetariana que son muy ricas y engañan al paladar. Hay setas que saben a marisco, ¿te acuerdas tete de aquellas de Alaska que crecían junto a la carretera?, huuuummmm

    • Como puedes ver, ya le he recomendado a Marisol tu propuesta 🙂

      Besos bombón.

  4. Es verdad. Siempre que un “vegetariano” me dice que come pescado se lo señalo.
    Una parrillada de verduras??? las cosas van cambiando, que me han hartado a comer lechuga o patatas fritas durante bastante tiempo.
    Me imagino que os habrán dicho cosas cómo: y tú qué comes???, te vas a morir, sólo comes verdura y lechuga???, estarás enferma etc.
    Un amigo mío decía que yo no hacía digestión, que hacía fotosíntesis y que no me pusiera al sol, que iba a echar raíces. Y todos se reían del “bicho raro” (yo), pero con el tiempo se atrevieron a probar las “rarezas” y de tanto en tanto las comen.
    Un vegetariano, como bien dices, ni es un enfermo ni está a dieta. No come verdura hervida ni lechuga con un poco de aceite al no ser que lo haga un día porque le apetece ^^

    Aquí dejo una dirección para quien pase por aquí y quiera echar un ojo:

    http://www.mundovegetariano.com

    A estas alturas, los restaurantes deberían tener también menú vegetariano.

    Y lo del niño vegetariano se consigue pese a la dificultad que ya conocéis en cuanto a comer fuera, pero conmigo iba a clase un niño vegetariano y en el comedor le hacían su comida sin problema. Conozco niños vegetarianos y ovolácteovegetarianos. Ánimo!!!

    Abrazos

    • Hola xicuela, gracias por el enlace, a ver si me acuerdo y lo coloco en mi apartado de “webs interesantes”. Respecto a los prejuicios, casualmente ayer le comenté a un compañero del curro mi situación y puso una cara que tendrías que haberla visto. Literalmente su primer mensaje fue: Tío, eso es muy radical ¿No? ¿Y la proteína?. La proteína, ese gran protagonista de una sociedad española que todavía basa el mayor aporte de proteínas en la carne (ayer venía algo al respecto en la prensa).

      Y respecto al niño, pues mira la sociedad de la que va a estar rodeado. En casa obviamente va a ver lo que va a ver, pero no nos engañemos, el niño va a ver que la inmensa mayoría de sus compañeros son diferentes y, de alguna manera o de otra, se va a ver tentado de comer lo que otros comen. Como ya he comentado otras cosas, yo soy partidario de predicar con el ejemplo y, conforme se vaya haciendo mayor, transmitirle el mensaje de porqué soy como soy y porqué hago lo que hago.

      A ver si un día de estos vamos por Doñana, nos hacemos un cafesitos y te cuento con más detalle, que estamos entrando en terrenos filosóficos… 😉

      Un abrazo.

  5. A ver si venís a la tierra del “sacrificio animal”, jajajajaja
    Menos mal que siempre se puede hacer un apaño.
    Si, es verdad, es muy difícil el tema de la alimentación con los niños y como bien señalas, con la sociedad.
    Poco a poco… pasito a paso.

    En fin, estoy con poco tiempo, por eso ando desaparecida.

    Besitos a los dos *

    • La verdad es que tus comentarios se echan de menos 😉 Respecto a lo de ir a tu tierra estamos en ello 🙂


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